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viernes, 15 de octubre de 2010

ING. RAMÓN BENITEZ CIOTTI - LA PRIMERA MONEDA PARAGUAYA / Fuente:


ING. RAMÓN BENITEZ CIOTTI
INVESTIGADOR,
COLABORADOR
Y AMIGO DEL
MUSEO DE NUMISMÁTICA Y DE JOYAS



Un apasionado investigador de la numismática, que faltando aún mucho por descubrir sobre la primera Moneda Paraguaya, su temprana desaparición deja un vacío que será difícil de llenar.
Coleccionista incansable, por descubrir nuevos secretos sobre nuestra moneda, logró formar la más rica colección sobre la numismática en el Paraguay, valioso patrimonio que no debe salir del país y que a quienes corresponda deberían de realizar un esfuerzo económico para proteger dicha colección. En el Museo de Numismática del Banco Central deja imborrables huellas de sus conocimientos del Patrimonio Numismático, de su interés por todos los trabajos y por divulgar  los secretos sobre la PRIMERA MONEDA PARAGUAYA.
Ingeniero civil de profesión, que desde hace veinte años se dedicó al coleccionismo, tanto filatélico como numismático. A nivel filatélico obtuvo varios premios mundiales, siendo galardonado con medalla de oro para Paraguay en nueve ocasiones, en exposiciones realizadas en países y ciudades tales como Madrid, Sevilla, Bélgica, París, Moscú, Corea y en Bangkok.
En varios periodos fue PRESIDENTE DEL CENTRO FILATÉLICO DEL PARAGUAY (del cual fue Socio Fundador), como así también fue Miembro de la Sociedad de Numismáticos de Buenos Aires y Miembro de Honor de la Sociedad de Numismáticos del Río de la Plata.
Realizó varios artículos no publicados, presentados en disertaciones tanto a nivel nacional como internacional, principalmente en Buenos Aires y San Pablo.
Ha editado a la fecha, tres libros, a nivel filatélico: "EL PRIMER SELLO DEL PARAGUAY" y "BREVE HISTORIA SOBRE EL CORREO AÉREO DEL PARAGUAY" (este último junto con otros autores); y a nivel numismático “LA PRIMERA MONEDA DEL PARAGUAY".
De su libro sobre «LA PRIMERA MONEDA PARAGUAYA» podemos extraer interesantes datos históricos: "Mucho tiempo pasó desde que el Paraguay lograra su independencia (1811) hasta que disponga de un Signo Monetario propio".
"Los primeros gobiernos no acuñaron monedas, admitiendo las tradicionales monedas europeas y/o hispanoamericanas; luego, con el gobierno del Dr. Francia, que instauró un régimen ultranacionalista y aislacionista debido a las circunstancias políticas del Río de la Plata y del Brasil, llegó inclusive a reducir al mínimo la circulación de monedas extranjeras y volviendo prácticamente al sistema de trueque, impulsando de esa manera la producción nacional, pues aquel que disponía de bienes de tierra o artesanía, no disponía tampoco de numerario o bienes de valor para procurarse los artículos que necesitaba".
"El país no disponía de metales y no producía papel, tampoco contaba con técnicos especializados que pudieran acuñar monedas o imprimir papel moneda; la producción de bienes era rudimentaria y no contaba con materia prima necesaria, razón que habrá sido, la principal, por la que el Dr. Francia no emitiera ninguna clase de monedas. Se llegó a usar un sistema que se utilizó hasta la Guerra de la Triple Alianza: la utilización de monedas de oro y plata cortadas, monedas que se llamaron MONEDAS DE CAMPAMENTO".
A la muerte del Dr. Francia, se estableció como forma de gobierno "El Consulado", integrado por Don Carlos Antonio López y Don Mariano Roque Alonso, que resolvió monopolizar los productos nacionales como la yerba mate y la madera para construcciones navales, obteniendo de esta manera recursos para el erario público.




LA PRIMERA MONEDA PARAGUAYA
Durante el gobierno de Don Carlos Antonio López y Don Mariano Roque Alonso (1842-1844), se reconoció la necesidad de contar con moneda propia. Por Ley del 24 de noviembre de 1842, fue ordenada la acuñación de monedas de cobre hasta completar la suma de 30. 000 pesos; doce de ellas equivalían al valor de Un Real de Plata.
La Ley autorizó acuñar también monedas de plata que nunca se acuñaron, pero sí las de cobre, que circularon y que tuvieron una larga historia.
En aquel tiempo el país no contaba con los elementos necesarios para la acuñación, por lo que resolvió, como lo autorizaba el Decreto, a contratar en el extranjero y fue nombrado el señor Andrés Gill, a gestionar dichos servicios, quien se contactó con el cónsul norteamericano en Buenos Aires, el que recomendó al señor Enrique Gilbert, también de nacionalidad norteamericana, que ya había intervenido en la acuñación del «décimo» de Buenos Aires, aparecido en 1822/23.
«Doce monedas de cobre hacían Un Real; ocho Reales eran Un peso, así que cada peso equivalía a 96 monedas de 1/12 y 30.000 Pesos hacían un total de 2.880.000 monedas, que debían ser entregadas en la Villa del Pilar; libre de fletes y otros gastos».
«En pago por la acuñación, el gobierno se comprometía a entregar al señor Gilbert la cantidad de 30.000 arrobas de yerba mate, una vez que fuesen descargadas en el puerto de Villa del Pilar».
«Si bien la fecha de 1845 era la pensada para ponerla en circulación, al final resultó ser solamente la fecha de acuñación, pues las primeras partidas tardaron bastante en llegar; eran descargadas de los buques de ultramar en el puerto de Montevideo, luego transportadas hasta Corrientes y de allí recién eran enviadas hasta Pilar».
«Mientras esperaban el trasbordo en Montevideo, ocurrió que algunas monedas «saltaron» de los cuñetes, por causas no muy bien definidas y comenzaron a circular; aunque en muy pequeña cantidad, en el Río de  la Plata».
«Enterado Don Carlos de esta anormalidad y con el objeto de preservar su valor adquisitivo y también el nombre y la responsabilidad de nuestro país, dispuso inmediatamente una desvalorización del 50% del valor de las mismas: Doce monedas de cobre valdrían solamente Medio Real y 192 monedas harían Un Peso».
«Aquí tenemos el caso de que la primera moneda paraguaya sufriera una desvaloración (si así se quiere llamar), antes de empezar a circular».
«Esta desvaloración, a causa de su circulación prematura en el Río de la Plata, también produjo desavenencias con el acuñador, al cual se le redujo la cantidad de yerba que recibiría por la última entrega de 12 mil pesos en monedas, pues en esos momentos, representaban solamente 6 mil pesos y por los que se le entregó solamente 6.000 arrobas de yerba».
Mientras se acuñaban las monedas en el extranjero, Don Carlos también decidió que se las podría acuñar en nuestro país y envió a Don Andrés Gelly al Brasil a buscar y adquirir una prensa y las chapas de cobre correspondiente, pues los troqueles originales vendrían con las monedas.
La prensa llegó y se instaló en un local propiedad del señor Patri, ubicada en lo que hoy son las calles 14 de Mayo esq. El Paraguayo Independiente, teniendo así Paraguay, por primera vez, «UNA FÁBRICA O CASA DE MONEDAS».
En nuestro país se acuñaron apenas un diez por ciento de las que se hicieron en Inglaterra; al final, en el Paraguay salieron 287. 664 monedas, las que por su naturaleza y estructura son perfectamente distinguibles, en razón que los cuños traídos de Europa, en el trayecto sufrieron la acción de las aguas marinas, lo que produjo señales en los mismos, que se tradujeron enpicaduras, que posibilitan reconocer las piezas acuñadas en Asunción.

 

Fuente:
60 ANIVERSARIO "UNIDAD MONETARIA GUARANÍ"
1943 - 5 DE OCTUBRE - 2003
Segunda Edición - Año 2005

BANCO CENTRAL DEL PARAGUAY
Av. Federación Rusa y Cabo 1º Feliciano Mareco
Internet: www.bcp.gov.py  
Teléfono: (595 21) 608011
Asunción - Paraguay.

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